¿Cómo saber si un consumo que parecía ocasional está empezando a convertirse en un problema?
No todas las personas que consumen cocaína tienen el mismo patrón ni las mismas consecuencias.
Algunas consumen de manera esporádica. Otras empiezan a observar que la frecuencia aumenta, que cada vez cuesta más parar una vez que empiezan o que vuelven a consumir aunque habían decidido no hacerlo.
Por eso, una de las preguntas más útiles no es únicamente:
“¿Cuántas veces consumo?”
sino:
“¿Hasta qué punto sigo decidiendo yo cuándo empiezo y cuándo paro?”
En CICAMA Valencia podemos realizar una valoración médica individualizada del consumo y de sus posibles repercusiones sobre la salud.
También podemos trabajar factores relacionados como ansiedad, estrés, impulsividad, hábitos, automatismos, sueño y regulación emocional.
En el trabajo sobre estos aspectos utilizamos el Método Acquistapace, una experiencia multisensorial y no farmacológica.
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CICAMA Valencia · Centro médico autorizado
El problema no siempre empieza con un consumo diario
A veces empieza cuando dejas de poder decidir con la misma facilidad cuándo consumir y cuándo parar.
Valoración médica · Hábitos · Impulsividad · Método Acquistapace
Señales de que conviene revisar el consumo
Hay determinadas situaciones que pueden indicar que el patrón está cambiando.
Consumes más de lo que habías pensado
Sales con la intención de consumir una determinada cantidad y terminas consumiendo bastante más.
Cuando empiezas te cuesta parar
La dificultad no aparece necesariamente antes del primer consumo, sino después.
Una vez iniciado, resulta difícil respetar el límite que habías decidido.
Has intentado reducirlo varias veces
Te propones pasar unas semanas sin consumir, limitarlo a determinadas ocasiones o dejarlo completamente, pero vuelves al mismo patrón.
Piensas cada vez más en el próximo consumo
Empiezas a anticipar determinados fines de semana, situaciones o encuentros porque sabes que probablemente habrá cocaína.
Algunas actividades comienzan a girar alrededor del consumo
Personas, lugares, horarios o salidas se relacionan cada vez más con la posibilidad de consumir.
Sigues consumiendo aunque ya hayas tenido consecuencias
Problemas familiares, laborales, económicos, emocionales o de salud no siempre son suficientes para que el patrón cambie.
La pérdida de control, los intentos repetidos y fallidos de reducir y el mantenimiento del consumo pese a sus consecuencias forman parte de las señales que se valoran clínicamente en los trastornos relacionados con cocaína.
No todo lo que ocurre con la cocaína es “adicción”
Conviene evitar dos extremos.
Uno es pensar:
“Como no consumo todos los días, no tengo ningún problema.”
El otro:
“Si he consumido varias veces, ya soy adicto.”
Entre ambos extremos existen muchos patrones diferentes.
Por eso interesa valorar:
– Frecuencia.
– Cantidad.
– Contexto.
– Consumo de alcohol u otras sustancias.
– Capacidad para detenerse.
– Intentos anteriores de reducir.
– Repercusiones físicas o emocionales.
– Relaciones personales.
– Trabajo o estudios.
– Ansiedad y estado de ánimo.
– Qué función cumple el consumo.
Una valoración médica permite situar mejor cada caso.
¿Qué ocurre durante y después del consumo?
La cocaína es una sustancia estimulante que puede producir aumento de la activación, euforia y sensación de energía.
También puede asociarse a efectos como:
– Taquicardia.
– Elevación de la tensión arterial.
– Agitación.
– Ansiedad.
– Irritabilidad.
– Alteraciones del sueño.
– Conductas impulsivas.
En consumos intensos pueden aparecer complicaciones médicas y psiquiátricas importantes.
No hace falta esperar a que aparezcan para revisar el consumo.
¿Qué puede ocurrir cuando se reduce o se interrumpe?
Después de un consumo prolongado o intenso, reducir o dejar la cocaína puede producir cambios muy variables de una persona a otra.
Entre los síntomas descritos se encuentran:
– Cansancio intenso.
– Estado de ánimo bajo o disfórico.
– Alteraciones del sueño.
– Dormir mucho o, en otras personas, insomnio.
– Sueños intensos o desagradables.
– Aumento del apetito.
– Inquietud o enlentecimiento.
– Deseo de volver a consumir.
No todas las personas presentan el mismo cuadro ni con la misma intensidad.
Por eso conviene evitar tanto minimizar lo que ocurre como asumir que todas las personas van a atravesar necesariamente un síndrome de abstinencia intenso.
¿Qué significa realmente “desintoxicación de cocaína”?
La palabra desintoxicación se utiliza mucho en Internet, pero puede generar confusión.
No significa simplemente:
“he dejado de consumir durante unos días”.
Y tampoco existe una única forma de abordar todos los casos.
Desde CICAMA podemos realizar detección y valoración médica del consumo, consejo sanitario, reducción de riesgos y trabajo sobre factores generales de salud, hábitos, ansiedad, impulsos y bienestar emocional.
Ansiedad, impulsividad y automatismos
Uno de los aspectos que más interesa comprender es qué ocurre antes del consumo.
En algunas personas aparece después de beber alcohol.
En otras, tras una semana especialmente estresante.
También puede asociarse a:
– Determinadas personas.
– Lugares concretos.
– Salidas nocturnas.
– Conflictos emocionales.
– Sensación de aburrimiento.
– Necesidad de desconectar.
– Impulsividad.
Con el tiempo pueden construirse asociaciones muy automáticas.
situación → impulso → consumo
Por eso, en CICAMA prestamos especial atención a esos factores.
Método Acquistapace
En el trabajo sobre ansiedad, impulsividad, automatismos, hábitos y regulación emocional utilizamos el Método Acquistapace.
Consiste en una experiencia multisensorial y no farmacológica integrada dentro de un abordaje individualizado.
Las sesiones son individuales y se adaptan a la situación de cada persona.
No presentamos el Método como una “desintoxicación de cocaína”.
Lo utilizamos dentro del trabajo sobre aquellos factores generales de salud y bienestar que pueden estar dificultando determinados cambios.
¿Cuándo conviene pedir ayuda?
Puede ser buen momento para realizar una valoración si:
– El consumo está aumentando.
– Te cuesta parar una vez que empiezas.
– Has intentado reducirlo repetidamente.
– Cada vez aparece en más situaciones.
– El alcohol facilita que termines consumiendo.
– Empiezas a ocultarlo.
– Está afectando a relaciones, trabajo o economía.
– Te preocupa tu salud.
– La ansiedad o el estado emocional están influyendo.
– Simplemente tienes la sensación de que estás perdiendo control.
No es necesario esperar a una situación extrema.
¿Qué podemos hacer en CICAMA?
En CICAMA Valencia podemos realizar:
Valoración médica individualizada
Para conocer el patrón de consumo y sus posibles repercusiones.
Consejo sanitario y reducción de riesgos
Para identificar situaciones de mayor riesgo y proteger la salud.
Trabajo sobre hábitos y estilo de vida
Rutinas, sueño, actividad y situaciones asociadas.
Ansiedad y regulación emocional
Para abordar factores emocionales relacionados.
Impulsividad y automatismos
Para identificar las situaciones en las que resulta más difícil mantener decisiones previamente tomadas.
Método Acquistapace
Experiencia multisensorial y no farmacológica dentro del trabajo sobre estos factores.
Detectar el cambio a tiempo también es actuar
No hace falta esperar a que el consumo haya provocado consecuencias graves.
A veces el primer signo es simplemente esa sensación de:
“Esto ya no está funcionando como antes.”
“Me está costando más controlarlo.”
“Quiero que esto pare antes de que vaya a más.”
Si te encuentras en ese punto, una valoración médica puede ayudarte a comprender mejor qué está ocurriendo y qué pasos conviene dar.
CICAMA Valencia · Centro médico autorizado
Método Acquistapace
