
Las adicciones en el trabajo pueden afectar al rendimiento, la seguridad, las relaciones entre compañeros y la salud de la persona afectada. Alcohol, cocaína, cannabis, determinados medicamentos u otras sustancias pueden acabar teniendo consecuencias también dentro del entorno laboral.
En CICAMA Valencia ayudamos a personas con problemas de consumo mediante valoración profesional y orientación individualizada. También orientamos a empresas y responsables de Recursos Humanos sobre cómo actuar ante una situación de este tipo y desarrollar acciones de información y sensibilización.
Desde nuestra experiencia, una empresa no debe intentar diagnosticar una adicción. Su papel consiste en detectar cambios objetivos, actuar con prudencia, proteger la confidencialidad y facilitar el acceso a ayuda profesional.
En CICAMA Valencia aplicamos el Método Acquistapace y ofrecemos valoración, orientación, intervención en consumo de alcohol, tabaco, ansiedad y emociones, hábitos, con un abordaje médico individualizado y acciones de sensibilización dirigidas a empresas.
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Señales que pueden alertarnos de un posible problema de adicciones en el trabajo
Algunos cambios pueden hacer recomendable prestar atención:
- retrasos o ausencias repetidas;
- descenso mantenido del rendimiento;
- errores poco habituales;
- cambios bruscos de comportamiento;
- dificultad para concentrarse;
- conflictos frecuentes con compañeros;
- aislamiento;
- incumplimiento reiterado de responsabilidades;
- accidentes o situaciones de riesgo.
Estas señales no confirman por sí solas una adicción. También pueden deberse a estrés, problemas familiares, dificultades emocionales o cuestiones de salud.
Por eso, debemos hablar de hechos observables, no de diagnósticos.
¿Cómo actuar si sospechamos que un empleado tiene una adicción?
Lo recomendable es mantener una conversación privada y centrada en cambios concretos.
Por ejemplo, podemos explicar que hemos detectado ausencias, errores o una bajada de rendimiento y preguntar si existe alguna situación en la que podamos ayudar.
Debemos evitar acusaciones directas del tipo “sabemos que tienes un problema con las drogas”.
El objetivo inicial no es conseguir una confesión, sino abrir una vía de comunicación y valorar si es necesario orientar a la persona hacia ayuda profesional.
La importancia de la confidencialidad
La confidencialidad es especialmente importante cuando hablamos de posibles problemas de consumo.
La información debe manejarse con prudencia y limitarse a las personas que realmente necesiten intervenir.
Evitar rumores, comentarios informales o exposiciones innecesarias facilita que el trabajador pueda pedir ayuda sin sentirse señalado dentro de la empresa.
Esto no significa ignorar problemas de seguridad o de rendimiento. Significa gestionarlos de forma proporcionada, respetuosa y profesional.
Acompañar no significa tratar
La empresa puede desempeñar un papel importante, pero no debe sustituir a los profesionales especializados.
Podemos:
- escuchar;
- mostrar preocupación;
- facilitar información;
- establecer límites laborales;
- explicar los procedimientos internos;
- y recomendar una valoración profesional.
Pero no debemos convertir al responsable, al gerente o al departamento de Recursos Humanos en terapeutas.
La valoración de una posible adicción debe realizarla un profesional.
¿Puede existir una adicción aunque el empleado siga trabajando?
Sí.
Mantener el empleo o cumplir aparentemente con las responsabilidades no descarta un problema.
Puede haber personas que continúen trabajando mientras aparecen otras señales:
- pérdida de control sobre el consumo;
- ocultación;
- problemas familiares;
- gasto económico creciente;
- intentos fallidos de dejar la sustancia;
- problemas de sueño;
- consumo recurrente durante fines de semana;
- o cambios emocionales.
No es necesario esperar a que exista una situación extrema para solicitar ayuda.
Prevención y sensibilización sobre adicciones en las empresas
La prevención es una de las herramientas más útiles para reducir riesgos.
Una empresa puede trabajar este problema antes de que aparezca una situación grave mediante acciones como:
- información sobre alcohol y otras drogas;
- formación para responsables y Recursos Humanos;
- sensibilización sobre señales de alerta;
- protocolos de actuación;
- medidas de confidencialidad;
- información sobre recursos de ayuda;
- y promoción de hábitos saludables.
El objetivo no debe ser vigilar al trabajador, sino crear un entorno en el que exista información, prevención y una vía clara para pedir ayuda.
Formar a responsables también es importante
Mandos intermedios y responsables de equipo suelen ser los primeros en detectar cambios.
Por eso conviene enseñarles a diferenciar entre observaciones objetivas y conclusiones precipitadas.
No es lo mismo decir:
“Ha llegado tarde varias veces este mes.”
que afirmar:
“Llega tarde porque tiene una adicción.”
La primera afirmación describe un hecho.
La segunda es un diagnóstico que la empresa no debería realizar.
Adicciones y seguridad laboral
La situación requiere todavía más atención cuando el trabajador:
- conduce vehículos;
- maneja maquinaria;
- trabaja en altura;
- utiliza herramientas peligrosas;
- tiene responsabilidad sobre otras personas;
- o realiza tareas donde un error puede provocar un accidente.
En estos casos debemos combinar el acompañamiento con las obligaciones de prevención y seguridad de la empresa.
¿Qué ocurre si el trabajador niega el problema?
Es posible que niegue el consumo o minimice sus consecuencias.
La empresa no necesita demostrar que existe una adicción.
Podemos volver a los hechos objetivos: absentismo, errores, incumplimientos, conflictos o problemas de seguridad.
Si existe sospecha de un problema personal o de consumo, podemos mantener disponible la posibilidad de solicitar orientación profesional.
¿Qué hacer si el propio empleado pide ayuda?
Cuando una persona reconoce que está teniendo dificultades con alcohol, u otras sustancias, nuestra respuesta inicial es importante.
Conviene:
- escuchar sin juzgar;
- evitar interrogatorios;
- explicar cómo se gestionará la confidencialidad;
- ofrecer orientación;
- informar sobre los procedimientos internos;
- y facilitar el acceso a profesionales.
Pedir ayuda no siempre resulta sencillo. Por eso debemos intentar que ese primer paso conduzca a una valoración adecuada.
Preguntas frecuentes
¿Puede una empresa saber si un trabajador tiene un consumo?
No solo por su comportamiento. Puede detectar señales de alerta, pero la valoración debe realizarla un profesional.
¿Hay que consumir todos los días para tener una adicción?
No. La frecuencia es solo uno de los factores. También debemos valorar la pérdida de control y las consecuencias del consumo.
¿Puede existir una adicción aunque el consumo se produzca fuera del trabajo?
Sí. El problema puede existir aunque la persona no consuma durante la jornada laboral.
¿Debe mantenerse la confidencialidad?
Sí. La información debe gestionarse con especial prudencia y limitarse a quienes realmente necesiten intervenir.
¿Se pueden prevenir las adicciones desde la empresa?
Sí. La formación, sensibilización, existencia de protocolos y acceso a orientación profesional pueden ser muy útiles.
¿Cómo puede ayudar CICAMA Valencia a las empresas?
En CICAMA Valencia podemos orientar tanto cuando existe preocupación por un trabajador concreto como cuando una empresa quiere trabajar la prevención.
Valoración y orientación
Podemos realizar una valoración individual para analizar la situación de la persona, identificar si existe un consumo problemático y cual es el procedimiento adecuado.
También podemos orientar a la empresa sobre cómo abordar el caso sin asumir funciones que corresponden a profesionales sanitarios.
Abordaje médico ambulatorio
Realizamos un abordaje individualizado para consumo de alcohol, tabaco y problemas con la ansiedad y las emociones.
La intervención se adapta a las necesidades de cada persona.
Acciones informativas y de sensibilización
También podemos desarrollar acciones informativas o de sensibilización para empresas, dirigidas a empleados, mandos intermedios o departamentos de Recursos Humanos.
Estas acciones pueden ayudar a:
- entender mejor qué es una adicción;
- identificar señales de alerta;
- reducir el estigma;
- saber cómo abordar una conversación;
- y conocer cuándo es recomendable derivar a un profesional.
Conclusión: Adicciones en el Trabajo
Ante las adicciones en el trabajo, detectar no significa diagnosticar.
Como empresa podemos observar cambios, prevenir riesgos, hablar con la persona, mantener la confidencialidad y facilitar ayuda.
La intervención profesional permite valorar el problema con mayor precisión y decidir qué tipo de atención o apoyo resulta adecuado.
En CICAMA Valencia aplicamos el Método Acquistapace y ofrecemos valoración, orientación, intervención en consumo de alcohol, tabaco, ansiedad y emociones, hábitos, con un abordaje médico individualizado y acciones de sensibilización dirigidas a empresas.
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