Consumo problemático, dependencia o adicción: cómo diferenciarlos y cuándo pedir ayuda

No todo consumo significa adicción, pero tampoco es necesario esperar a tener una dependencia para empezar a preocuparse

Hay personas que consumen una sustancia ocasionalmente y mantienen el control.

Otras empiezan a notar que consumen más de lo que querían.

Algunas intentan reducir y descubren que les cuesta mucho más de lo esperado.

Y en determinados casos aparecen tolerancia, síntomas al dejar de consumir o una pérdida de control cada vez mayor.

Entonces surgen preguntas muy frecuentes:

“¿Tengo una adicción?”

“¿Esto es dependencia?”

“¿Simplemente estoy consumiendo demasiado?”

“¿Tengo que esperar a estar peor para pedir ayuda?”

No siempre existe una frontera evidente entre una situación y otra.

Por eso resulta más útil observar el patrón de consumo, la capacidad de control, las consecuencias y el espacio que esa conducta está ocupando en la vida de la persona.

En CICAMA Valencia podemos realizar una valoración médica individualizada cuando existe preocupación por un consumo o una conducta difícil de cambiar.

Trabajamos sobre tabaco, alcohol, hábitos, ansiedad, impulsividad, automatismos, estrés, sueño y regulación emocional, utilizando el Método Acquistapace como parte activa de nuestro enfoque.

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CICAMA Valencia · Centro médico autorizado

 

No necesitas saber si tienes una “adicción” para empezar a cambiar

Si algo empieza a preocuparte, ya existe una razón válida para revisar qué está ocurriendo.

Valoración médica · Método Acquistapace · Hábitos · Impulsividad · Regulación emocional

¿Qué significa consumo problemático?

La expresión consumo problemático puede utilizarse de forma amplia para describir un consumo que empieza a producir dificultades o consecuencias.

No significa necesariamente que exista una dependencia.

Puede ocurrir, por ejemplo, cuando una persona:

– Consume más de lo que había previsto.
– Empieza a beber o consumir con mayor frecuencia.
– Tiene problemas familiares después de consumir.
– Se expone a situaciones de riesgo.
– El consumo afecta al sueño o al estado de ánimo.
– Empieza a gastar más dinero del esperado.
– Tiene dificultades laborales o académicas.
– Utiliza una sustancia para gestionar continuamente ansiedad o estrés.
– Se arrepiente repetidamente de lo que ocurre después.

En esta fase puede seguir existiendo bastante capacidad de control.

Pero hay una señal importante:

el consumo ya está generando algo que la persona no quiere.

Y ese es precisamente un buen momento para intervenir.

No hace falta consumir todos los días para tener un problema

Esta idea es importante.

Una persona puede pasar varios días sin consumir y, sin embargo, tener un patrón problemático.

Por ejemplo:

solo consume cocaína cuando sale, pero cada vez que bebe alcohol termina consumiendo.

solo bebe los fines de semana, pero cuando empieza pierde el control.

solo fuma cannabis por la noche, pero siente que ya no puede dormir sin hacerlo.

solo apuesta durante los partidos, pero termina gastando mucho más de lo previsto.

La frecuencia es importante.

Pero también lo son:

la intensidad, la pérdida de control y las consecuencias.

¿Qué es la dependencia?

La palabra dependencia puede utilizarse de distintas maneras, por eso genera bastante confusión.

Cuando hablamos de dependencia física, nos referimos a una adaptación del organismo a una sustancia.

Puede aparecer:

Tolerancia

La persona necesita progresivamente una cantidad mayor para conseguir efectos similares.

Abstinencia

Al reducir o interrumpir la sustancia aparecen determinados síntomas físicos o psicológicos.

Pero hay algo importante:

dependencia física y adicción no son exactamente lo mismo.

Una persona puede desarrollar dependencia física de determinados medicamentos utilizados correctamente y no presentar una conducta adictiva.

Y, al contrario, puede existir una conducta claramente problemática y difícil de controlar sin que exista un síndrome de abstinencia físico llamativo.

Por eso no conviene utilizar únicamente la presencia o ausencia de abstinencia para decidir si existe un problema.

Entonces, ¿Qué entendemos por adicción?

En lenguaje habitual utilizamos la palabra adicción para describir una situación en la que el consumo o la conducta adquieren cada vez más importancia y resulta difícil controlarlos a pesar de las consecuencias.

Algunas señales especialmente relevantes son:

dificultad persistente para reducir,

pérdida de control una vez iniciado el consumo,

deseo intenso o preocupación frecuente por consumir,

continuar aunque esté provocando problemas,

abandonar otras actividades

o

organizar progresivamente la vida alrededor del consumo.

No existe una única señal que permita hacer un diagnóstico por Internet.

Lo importante es observar el conjunto y su evolución.

Una pregunta puede ser más útil que una etiqueta

A veces alguien pasa meses intentando responder:

“¿Soy adicto o no?”

Y mientras tanto el problema sigue avanzando.

Puede ser más útil preguntarse:

¿Sigo teniendo el control que quiero tener sobre esta conducta?

Por ejemplo:

¿Decido realmente cuánto consumo?

¿Puedo detenerme cuando quiero?

¿Mantengo los límites que me propongo?

¿He intentado cambiar varias veces sin conseguirlo?

¿Estoy consumiendo para no sentir ansiedad, tristeza o aburrimiento?

¿Está afectando a mi salud?

¿Mi familia está preocupada?

¿Estoy ocultando parte de lo que ocurre?

Si varias respuestas empiezan a incomodarte, merece la pena mirar la situación con más atención.

“Puedo estar semanas sin consumir, así que no tengo una adicción”

No siempre es tan sencillo.

La capacidad de estar varios días o semanas sin consumir puede ser una información positiva.

Pero no responde a todas las preguntas.

También interesa saber:

qué ocurre cuando aparece la oportunidad,

si después de empezar puedes detenerte,

si existen determinados desencadenantes,

si repites una conducta aunque hayas decidido no hacerlo

y

qué consecuencias tiene cada episodio.

Algunas personas tienen patrones muy vinculados al fin de semana, a determinados amigos, al alcohol o a determinadas situaciones emocionales.

Por eso la valoración debe hacerse sobre el conjunto del patrón.

Ansiedad, estrés y emociones: ¿Qué papel tienen?

En muchas personas existe una relación estrecha entre determinadas emociones y el consumo.

Puede aparecer un circuito como:

ansiedad → consumo

estrés → consumo

aburrimiento → consumo

problemas personales → consumo

alcohol → otra sustancia

malestar → conducta impulsiva

El consumo puede proporcionar un alivio inmediato.

El problema aparece cuando esa respuesta empieza a repetirse y se convierte en una de las principales formas de manejar el malestar.

Entonces ya no interesa únicamente trabajar sobre “no consumir”.

También interesa trabajar sobre aquello que está ocurriendo antes.

Automatismos: cuando la conducta aparece casi sin pensarlo

Con la repetición se crean asociaciones muy fuertes.

Por ejemplo:

viernes por la noche → consumir

café → cigarrillo

partido de fútbol → apostar

discusión → beber

llegar a casa → cannabis

alcohol → cocaína

La persona puede tener muy clara su intención de cambiar y, sin embargo, encontrarse repitiendo el mismo patrón.

Esto no significa que haya desaparecido su capacidad de decisión.

Significa que existen hábitos y automatismos que pueden hacer más difícil mantener esa decisión.

Y precisamente esos factores pueden trabajarse.

El Método Acquistapace: trabajar factores que dificultan el cambio

En CICAMA Valencia, el Método Acquistapace forma parte activa de nuestro enfoque.

Consiste en una experiencia multisensorial y no farmacológica que utilizamos especialmente en el trabajo sobre:

– Ansiedad.
– Impulsividad.
– Automatismos.
– Hábitos.
– Estrés.
– Regulación emocional.
– Sensación de control.

Las sesiones son individualizadas.

Nuestro objetivo no es plantear el cambio únicamente como:

“Tienes que quererlo más.”

o

“Tienes que tener fuerza de voluntad.”

Buscamos comprender qué está haciendo difícil modificar esa conducta y trabajar sobre esos factores.

¿Qué podemos hacer en CICAMA?

Una persona no necesita llegar con un diagnóstico.

Puede consultar simplemente porque algo empieza a preocuparle.

Podemos realizar una valoración médica individualizada y revisar:

– Patrón y frecuencia.
– Situaciones asociadas.
– Consecuencias sobre la salud.
– Sueño.
– Ansiedad y estrés.
– Impulsividad.
– Hábitos.
– Estado emocional.
– Intentos anteriores de cambio.
– Relación con alcohol u otras sustancias.
– Medicación y antecedentes médicos.
– Impacto familiar, laboral o social.

Después podemos plantear qué aspectos pueden trabajarse.

Alcohol: podemos actuar antes de que exista dependencia

No hace falta tener una dependencia al alcohol para consultar.

Podemos trabajar precisamente en la detección de consumos de riesgo y la intervención sobre esta conducta.

En CICAMA podemos valorar el patrón de consumo y trabajar sobre:

hábitos, situaciones sociales, ansiedad, sueño, impulsividad y regulación emocional.

En determinadas personas el objetivo puede ser reducir.

En otras puede ser dejar completamente el alcohol.

La situación debe valorarse de forma individual.

Tabaco: trabajar el consumo y sus automatismos

La deshabituación tabáquica cómo podemos ayudarte.

Además de la dependencia a la nicotina, el tabaco suele estar asociado a múltiples automatismos cotidianos.

Café.

Conducir.

Después de comer.

Estrés.

Salir con amigos.

Trabajar estos hábitos y asociaciones puede facilitar el proceso de cambio.

El Método Acquistapace forma parte de este trabajo.

¿Y si se trata de cocaína, cannabis u otras sustancias?

También puedes consultar aunque no sepas exactamente cómo definir tu situación.

Podemos realizar una valoración médica, revisar el patrón de consumo y sus posibles repercusiones para la salud.

Trabajamos factores relacionados como:

ansiedad, impulsividad, sueño, hábitos, automatismos, estrés y regulación emocional, además de ofrecer consejo sanitario y reducción de riesgos.

En este trabajo utilizamos el Método Acquistapace.

Lo importante es que pedir ayuda no exige esperar a desarrollar una dependencia grave.

¿Y si el problema no es una sustancia?

La pérdida de control puede aparecer también en determinadas conductas.

Por ejemplo:

apuestas deportivas, casino, bingo o juego online.

También aquí pueden intervenir:

impulsividad, automatismos, búsqueda de recompensa, ansiedad, aburrimiento o necesidad de evasión.

Comprender qué está manteniendo la conducta puede ser el primer paso para modificarla.

¿Cuándo puede ser necesaria una atención especializada?

Existen situaciones que requieren un ingreso.

Especialmente cuando hay:

– Necesidad de desintoxicación supervisada.
– Complicaciones médicas graves.
– Trastornos psiquiátricos relevantes asociados.
– Riesgo para la persona o para otras personas.
– Necesidades asistenciales complejas.

Identificar estas situaciones también forma parte de una atención sanitaria responsable.

Pero no todas las personas que empiezan a preocuparse por un consumo se encuentran en ese punto.

Hay mucho espacio entre “no me pasa nada” y “tengo una adicción grave”

Este es probablemente el mensaje más importante de este artículo.

Durante mucho tiempo hemos tendido a pensar únicamente en dos extremos:

“controlo perfectamente”

o

“tengo una adicción”.

Entre ambos existe un espacio enorme.

Ahí encontramos:

consumos de riesgo,

pérdida progresiva de control,

hábitos difíciles de modificar,

consumos utilizados para manejar emociones,

problemas que todavía son pequeños,

intentos fallidos de reducir

y personas que simplemente sienten:

“Esto empieza a no gustarme.”

Ese espacio también merece atención.

Cuanto antes detectas un cambio, más opciones tienes para actuar

No hace falta esperar a:

perder una relación,

tener problemas laborales,

acumular deudas,

desarrollar una enfermedad,

o sentir que ya no puedes controlar nada.

Puedes consultar mucho antes.

En CICAMA Valencia trabajamos con una atención individualizada centrada en la persona, sus hábitos y los factores que están dificultando el cambio.

El Método Acquistapace forma parte activa de este enfoque.

Si todavía no sabes si lo que te ocurre es un consumo problemático, una dependencia o algo que simplemente quieres modificar, puedes empezar por una pregunta mucho más sencilla:

¿Quiero seguir así?

Si la respuesta es no, ya existe un punto desde el que empezar.

CICAMA Valencia · Centro médico autorizado
Método Acquistapace

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