Alcohol y salud en Valencia: señales de que tu consumo puede estar empezando a pasarte factura

A veces el problema no empieza cuando alguien “bebe muchísimo”, sino cuando el alcohol empieza a afectar a su cuerpo, su ánimo o su vida cotidiana

El alcohol está muy integrado en nuestra vida social.

Una cerveza después del trabajo. Una copa durante la cena. Vino los fines de semana. Beber para celebrar, relajarse o desconectar.

Precisamente por esa normalización, puede resultar difícil identificar cuándo el consumo empieza a tener consecuencias.

No hace falta esperar a una situación extrema.

A veces las primeras señales son mucho más discretas:

duermes peor,

te cuesta parar después de la primera copa,

estás más irritable,

bebes con mayor frecuencia,

o empiezas a preguntarte si el alcohol está ocupando demasiado espacio.

En CICAMA Valencia podemos realizar una valoración médica individualizada del consumo de alcohol y de sus posibles repercusiones sobre la salud.

También podemos trabajar sobre hábitos, ansiedad, estrés, impulsividad, sueño y regulación emocional, utilizando el Método Acquistapace como parte activa de nuestro enfoque.

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CICAMA Valencia · Centro médico autorizado

Tu cuerpo puede empezar a darte señales antes de que tú consideres que tienes “un problema con el alcohol”

Detectarlas a tiempo permite actuar antes de que el consumo avance.

Valoración médica · Método Acquistapace · Hábitos · Bienestar emocional

¿Cómo puede afectar el alcohol a tu salud?

El alcohol puede influir en múltiples aspectos de la salud física y mental.

El riesgo depende, entre otros factores, de la cantidad, frecuencia, patrón de consumo y características individuales.

Puede relacionarse con problemas hepáticos, cardiovasculares, digestivos y neurológicos, además de afectar al sueño, al estado de ánimo y a la capacidad de concentración.

También puede aumentar la probabilidad de accidentes o decisiones impulsivas cuando existe intoxicación.

Por eso no conviene valorar el consumo únicamente preguntando:

“¿Bebo todos los días?”

También importa cómo estás bebiendo y qué consecuencias está teniendo.

Señales físicas que conviene observar

A veces las primeras consecuencias aparecen en el cuerpo.

Por ejemplo:

– Dormir peor o despertarse con frecuencia.
– Cansancio habitual.
– Problemas digestivos.
– Cambios de peso.
– Elevación de la tensión arterial.
– Palpitaciones.
– Alteraciones analíticas.
– Resacas cada vez más intensas.
– Necesidad de más tiempo para recuperarse después de beber.

Una señal aislada no demuestra que el alcohol sea la causa.

Pero cuando existe un consumo frecuente, conviene incluirlo dentro de la valoración médica.

El alcohol también puede afectar a cómo te sientes

Hay personas que empiezan a beber precisamente porque están ansiosas, preocupadas o tristes.

El problema es que, con el tiempo, puede construirse una relación compleja:

malestar → alcohol → alivio temporal → peor descanso o más malestar → nuevo consumo

También pueden aparecer:

– Irritabilidad.
– Cambios de humor.
– Mayor ansiedad.
– Estado de ánimo bajo.
– Menor concentración.
– Dificultad para recordar determinadas situaciones.
– Sensación de culpa después de beber.

Por eso en CICAMA no miramos solamente cuánto alcohol se consume.

También valoramos qué ocurre emocionalmente antes y después de beber.

¿Cómo saber si estás perdiendo control?

Estas preguntas pueden ayudarte a observar tu patrón:

¿Bebes más de lo que habías pensado?

¿Te cuesta detenerte después de empezar?

¿Has intentado reducirlo varias veces?

¿Necesitas alcohol para relajarte o dormir?

¿Cada vez hay más ocasiones en las que bebes?

¿Tu pareja o tu familia te han expresado preocupación?

¿Has tenido problemas laborales, familiares o de salud relacionados?

¿Empiezas a ocultar cuánto has bebido?

No hace falta responder afirmativamente a todas.

A veces basta con que una o dos empiecen a repetirse para que merezca la pena revisar el consumo.

“Pero yo funciono perfectamente”

Mantener el trabajo, la familia y las responsabilidades no significa necesariamente que el alcohol no esté generando problemas.

Muchas personas mantienen durante bastante tiempo una vida aparentemente normal mientras el consumo va aumentando progresivamente.

Por eso resulta útil actuar antes de llegar a consecuencias importantes.

La pregunta no tiene que ser:

“¿Soy alcohólico?”

Puede ser mucho más sencilla:

“¿El alcohol está teniendo más peso en mi vida del que quiero?”

¿Qué valoramos en CICAMA?

En CICAMA Valencia podemos revisar de forma individualizada:

– Frecuencia y cantidad de alcohol.
– Consumos intensivos puntuales.
– Situaciones en las que aparece.
– Relación con ansiedad o estrés.
– Uso de alcohol para dormir.
– Intentos anteriores de reducirlo.
– Sueño.
– Alimentación y peso.
– Actividad física.
– Medicación.
– Antecedentes médicos.
– Repercusiones familiares, sociales o laborales.

Intervención sobre el consumo de alcohol.

El objetivo es detectar precozmente un consumo de riesgo y establecer cambios antes de que aparezcan problemas mayores.

Método Acquistapace

Trabajar también aquello que hace difícil cambiar

El Método Acquistapace forma parte activa del trabajo de CICAMA.

Consiste en una experiencia multisensorial y no farmacológica que utilizamos especialmente en el trabajo sobre:

– Ansiedad.
– Impulsividad.
– Automatismos.
– Hábitos.
– Estrés.
– Regulación emocional.
– Sensación de control.

Las sesiones son individuales y se adaptan a cada persona.

No buscamos únicamente decir:

“Bebe menos.”

Buscamos comprender qué está manteniendo ese patrón y qué factores pueden estar haciendo difícil cambiarlo.

¿Reducir o dejar completamente?

No todas las personas necesitan el mismo objetivo.

En determinados consumos puede plantearse una reducción.

En otros casos puede ser recomendable dejar completamente el alcohol.

La decisión depende de:

– Patrón de consumo.
– Estado de salud.
– Medicación.
– Antecedentes.
– Consecuencias relacionadas con el alcohol.
– Posibles signos de dependencia.

Por eso es preferible decidirlo después de una valoración individualizada.

A veces pensamos que hay que esperar a:

perder el trabajo,

romper una relación,

tener una enfermedad grave

o

perder completamente el control.

No es necesario.

También puedes actuar cuando simplemente empiezas a notar:

“Esto ya no me está sentando bien.”

“Cada vez bebo más.”

“No quiero seguir así.”

“Quiero recuperar control antes de que vaya a más.”

Ese momento también es válido para consultar.

Revisar tu consumo también es cuidar tu salud

Si tienes dudas sobre cuánto estás bebiendo o sobre cómo el alcohol puede estar afectando a tu cuerpo, tu estado emocional o tu vida cotidiana, en CICAMA Valencia podemos realizar una valoración médica individualizada.

Podemos trabajar sobre los factores relacionados con el consumo y utilizar también el Método Acquistapace dentro del trabajo sobre hábitos, ansiedad, impulsividad y regulación emocional.

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Método Acquistapace

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